La primera guía de coctelerías en España

World Class
World Class

Sale en España la primera Guía de coctelerías elaborada por el crítico gastronómico Jonatan Armengol con el nombre de World Class Experience Guide.

La guía selecciona las mejores experiencias en coctelería  contemplando factores como la carta, el diseño, la música, la iluminación, etc.

Ha sido publicada exclusivamente online (www.worldclassexperience.es ) y está al alcance de todo aquel que no quiera arriesgarse a la hora de elegir lugar para tomar el cóctel. Dada la experiencia de su autor, Worldclass Guide Experience es una apuesta segura por la calidad, el buen trato y el buen hacer dentro del mundo de los combinados.

Os dejamos con un artículo de su creador desde World Class Experience Guide

«La coctelería está de moda”.

«No hago más que escuchar este comentario por acá y por allá todos los días. Si atendemos al boom del Gin-tonic que azota nuestro país y al número de concursos que casi todos los días se realizan, seguramente toca rendirse a la evidencia. Sí señores, la coctelería está de moda.

Cuesta mucho para alguien que como yo lleva muchos años consumiendo y elaborando cocktails, pensar que algo que casi se refleja en mi ADN es ahora una moda, pero resulta que la coctelería es mucho más y ha venido esta vez (esperemos que sí) para quedarse.

Supongo que tras leer esto muchos pueden pensar que el hecho de publicar en estos momentos una guía de cocteleríaes fruto del oportunismo, del subirse al carro ganador y apuntarse un tanto. Pues siento decepcionarles, pero no es el caso, por lo menos de esta guía.

Tomar un cocktail es mucho más que elegir un destilado Premium y una compañía. Un buen cocktail es una obra de arte que al igual que los platos de los grandes cocineros de nuestro país y del resto del mundo se crea en un instante y se consume en otro para con suerte dejar una pequeña huella en nuestro recuerdo.

Disfrutar de un cocktail tiene que ser mucho más que tomar una combinación acertada de ingredientes. Un buen cocktail, que nadie les engañe, es una experiencia multisensorial en la que se implican todos nuestros sentidos y muchos de nuestros recuerdos y emociones.

Para que esto suceda hay que comenzar por elegir con cuidado el local donde se va a degustar, la hora, la compañía, etc. Aunque inicialmente no nos lo parezca, en la experiencia de tomar un cocktail influyen la música que escuchamos, la iluminación del local, la comodidad y la ubicación del asiento que hemos elegido, la indumentaria del barman y la conversación e información que éste nos sepa dar, del espectáculo que seamos capaces de ver si estamos en plena hora punta en una coctelería y de si somos capaces de ver cómo un bartender puede presentar 6 cocktails distintos en 7 minutos o por el contrario de dedicarle 7 minutos a un solo cocktail.

Como les decía, en nuestro país y en el resto del mundo hay un sinfín de concursos de coctelería de los cuales yo ya he sido jurado de algunos y espero serlo de muchos más; pero si uno me ha llamado la atención por el momento sobre todos los demás, ha sido WORLD CLASS COMPETITION. En este concurso no basta con elegir los ingredientes y mezclarlos con maestría; aquí se mide todo al milímetro, la indumentaria del bartenders, su puesta en escena, la historia que es capaz de contarnos mientras nos prepara el cocktail, sus conocimientos sobre los destilados e ingredientes que utiliza, la elección de la vajilla, los movimientos al prepararlo…, es decir, se evalúa de forma integral la experiencia del momento de tomar un cocktail.

Les invito a revisar la guía y sumergirse en las historias personales de los bartenders que la protagonizan, en las fuentes de inspiración que han tenido para elaborar sus cocktails. En ella encontrarán de todo, desde recetas que en muchos casos podrán imitar en sus casas, hasta algunas de aquellas que deberían tener el cartel de “no intente repetir esto en casa solo sin la ayuda de un profesional”. Pero si algo me ha emocionado es ver la pasión, la ilusión, las horas, el cariño que cada uno de los protagonistas de este concurso WORLD CLASS COMPETITION ha puesto en su candidatura, el ver como algunos ya querían ser bartenders desde niños y otros han descubierto su afición después de estudiar carreras de lo más diverso, cómo algunos empezaron en esto por ganarse unos euros mientras estudiaban o como profesión para poder ganarse la vida y cómo otros estudiaron a fondo la coctelería desde el primer día. No lo duden, detrás de cada local, de cada bartender, de cada cocktail hay una historia, una experiencia y mucha, mucha, mucha ilusión, estudio, esfuerzo y emoción. Metan estos ingredientes, agítenlos en la coctelera de la vida y cada vez que se acerquen a uno de los locales que les recomiendo en esta guía obtendrán una experiencia que almacenar en un rincón de su recuerdo.»

Jonatan Armengol es periodista especializado en gastronomía, vinos y tecnología.

Refrescante, femenino y estiloso

¿Puede un cóctel tener género? ¿Cómo se evoca la feminidad? Quizá sean preguntas absurdas o quizá sí sea cierto que la magia de la esencia femenina se puede  captar en una buena copa. Y disfrutar su textura y sus sabores puedan evocar el recuerdo de una gran mujer.

Así parece haber concebido  sus nuevas creaciones Giacomo Gianotti, ganador de la final de la Word Class nacional 2014.  Inspirado en Coco Channel, el galardonado bartender ha creado en exclusiva tres cócteles para verano: Ineludible, Summer Collins yBello Morello. Todos tienen sabores refrescantes y lucen colores cálidos  e intensos.

Si tenéis curiosidad por conocer el sabor estos cócteles, aquí os dejamos la receta por cortesía de  Acción y Comunicación:

INELUDIBLE 

Ineludible
Ineludible

 

Un cóctel estilo ‘sour’ (ya que incluye en su preparación jugo de limón) inspirado en la diseñadora Coco Chanel, por su espíritu femenino pero fuerte al mismo tiempo. Y también porque incluye alguna notas similares a su perfume más célebre (Chanel Nº5).

 

50 ml licor Grand Marnier

15 ml de zumo de limón

10 ml de jarabe de jazmín

30 ml de puré de mora

10 ml de antiga formula

2 gotas de amargo de chocolate

15 ml de clara de huevo

Garnish: un twist de naranja y chocolate rallado

 

 

SUMMER COLLINS 

Summer Collins
Summer Collins

Este cóctel refrescante y afrutado se sirve en vaso largo que enfriaremos previamente.

 

Hielo pilé

50 ml tequila Don Julio Blanco

Un Trozo de naranja, otro de lima y otro de limón

10 ml de jarabe de vainilla

15 ml de puré de mora

15 ml de puré de frabuesa

30 ml de zumo de naranja

15 ml de zumo de manzana

top de soda.

Garnish: menta, mora, frambuesa y azúcar glass

 

 

BELLO MORELLO SLING 

Bello morello
Bello morello

Un cóctel súper femenino y estiloso, que serviremos preferentemente en vaso Sling frío (en su defecto en vaso largo).

 

35 ml whiskey Bulleit Bourbon

30 ml puré de cereza

15 ml de zumo de limón

5 ml de azúcar de vanilla

5 ml de jarabe de rosa

10 cherry liquor

10 ml de benedectine

top soda water y ginger ale, angostura

Garnish: pétalo de rosa, cereza y lavanda seca.

 

 

 

Spirits: Del Mito a la Ciencia

Del mito a la ciencia
Del mito a la ciencia

Un artículo de José Peñascal

El alcohol era, hace miles de años, una ciencia inexplicable; relacionada habitualmente con la magia, los dioses o la alquimia más pura. A lo largo de diferentes civilizaciones que han existido podemos apreciar como ese elemento, fruto primitivo de la levadura, ha ido evolucionando hasta tomar diferentes sabores, aromas y procesos para su elaboración.

Si bien, en la actualidad conocemos que de una fermentación, gracias a la acción de la levadura, podemos obtener etanol (y CO2). En la antigüedad no se tenía tal conocimiento y, debido al carácter misterioso del producto, era relacionado como todo lo que no se podía explicar por el ser humano, es decir, lo divino.

Las primeras referencias en torno a la aparición de alcoholes la tenemos en China alrededor del 7000 a.C. La evidencia son unas vasijas en las que se han encontrado muestras de algún tipo de bebida alcohólica (fermentación básica) en la India entre los años 3000-2000 a.C. ya que, durante esa época, existía una bebida llamada Sura, fermentada de arroz.

En Occidente y Oriente Medio el desarrollo de las bebidas fermentadas iba ligado íntimamente a los dioses, el culto y la celebración. Así, en torno al 4000 a.C. los Sumerios adoraban a Ninkasi, diosa de la cerveza primitiva llamada “Ululu”. Por esa fecha los Egipcios tenían una especie de cerveza que endulzaban (ayudando a la fermentación) con dátiles y cuyo origen atribuían al dios Osiris; incluso en la cultura babilónica existían referencias al consumo de cerveza.

En 2000 a.C. la referencia y profesionalización de técnicas de fermentación hicieron posible la fama del vino griego cuya deidad vinculada era Dionisio, y se cree que ese mismo dios tuvo su adaptación romana con Baco, ambos representados con racimos de uvas como pelo, con forma de sátiro o con síntomas de embriaguez montando un asno.

Pero un punto y aparte en este mundo es el Siglo I d.C gracias a los romanos y su Ámbix (palabra que será la semilla del origen etimológico árabe de “Al-Ambik”). El Ámbix no era más que el primer método de destilación tapado, básicamente consistía en una tapa (Ámbix) que al condensar el alcohol evaporado de una olla, se sacudía sobre un recipiente consiguiendo así una forma básica de alcohol concentrado.

Años más tarde, en el Egipto Tardorromano (entre los años 284-476 d.C) los árabes, que por aquel entonces veneraban la poesía, el vino y la guerra; aprenden la técnica romana (ya expandida) de destilar y la perfeccionan creando el Alambique, más parecido a lo que vemos a día de hoy en una destilería, aunque ese nombre no le llegará hasta 800 años más tarde. Es la cultura pre-islámica árabe la que, en el futuro, dará nombre a ese producto; Al-khul, siendo el determinante “Al” (“El”) y la palabra “khul” que hacía referencia a un polvo de antimonio que las mujeres usaban para pintarse los ojos en prevención de diversas enfermedades. Básicamente la relación es que el polvo de antimonio era indivisible y el “humo” del alambique también, llegando a nombrarse así y otorgándole un aspecto místico a este “humo” (alcohol en estado gaseoso) al compararlo con un “espíritu” que si te poseía hacía que no fueses consciente de tus actos. Obviamente te poseía si lo bebías, de ahí el actual nombre “espirituosos”.

Precisamente esta cultura del mundo árabe cambiará con la aparición del profeta Mahoma y el Islam, prohibiendo el Jamr (vino) sucesivamente a lo largo de los años hasta prácticamente su extinción. Pero ese testigo de destilación, debido principalmente a la invasión árabe, llegará a la península ibérica y de ahí al resto de Europa, mejorando así los métodos ya conocidos para la creación de alcoholes.

En el año 1280 d.C el médico Arnau de Villanova, “descubre” el alcohol y lo tipifica, incluso lo nombra debido a su etimología y haciendo honor a quienes lo perfeccionaron, los árabes. De esta forma surgen palabras como Alcohol, Alambique, Aquitara, etc…

Años más tarde, ya avanzadas diversas bebidas por todo el mundo, en 1789 d.C, el químico francés Lavoisier halla la fórmula del Etanol y la explicación científica de la fermentación alcohólica.

En torno al 1900 d.C el químico ruso Mendeléyev (autor de la tabla periódica) estipulará que las bebidas de graduación superior deben tener 40º para que mantengan nuestro cuerpo caliente y al mismo tiempo permitan ser saboreadas (ya que una mayor graduación nos mantendría más caliente provocando una reacción exotérmica en nuestro cuerpo, aunque apreciaríamos menos su sabor, y viceversa).

A lo largo del mundo conocido diversas culturas han experimentado de diferentes maneras la creación de alcoholes, conscientes o no del proceso de fermentación se han creado bebidas que han marcado culturas, guerras, civilizaciones y creencias. Desde el Aqua Vitae gaélico, el Ululo sumerio o el Jamr árabe y pasando por culturas precolombinas como el Pulque azteca (base del actual mezcal).

Gracias a esta evolución histórica de casi 10000 años podemos decir que el alcohol, siempre ha sido y será, aquella sustancia alquímica que tiene algo de misticismo y ciencia.

 

La Química del Gin Tonic

 La Química del Gin Tonic
La Química del Gin Tonic

En el siguiente artículo del experto bartender Gregorio Fernández  nos propone profundizar en la naturaleza del Gin Tonic y conocer más afondo el origen y las múltiples variaciones que puede ofrecer este clásico combinado.

EL MITO DEL LIMÓN Y EL CARBÓNICO

 Desde hace 5 años el mundo del Gin Tonic ha experimentado una renovación en su imagen y su forma de elaboración. Colores, olores, sabores, cristalería…todo ha valido a la hora de reinventar este original clásico por excelencia de nuestras barras.

 La peladura de los cítricos, en concreto la de limón o el tradicional gajo de limón han dejado paso a mil y una variantes de especias, hierbas, frutas, flores…que en ocasiones son utilizadas correctamente para realzar o potenciar el carácter botánico de nuestra ginebra preferida pero que, sin embargo, en otras, por falta de formación o de atención pasan a enmascarar o incluso a cambiar la percepción de estas.

Y es aquí donde lanzo la siguiente pregunta ¿QUÉ ES UN GIN TONIC?

La respuesta es fácil. Es la unión entre Ginebra + Tónica. Si descomponemos de manera muy simple estos dos términos, observamos que la ginebra es etanol destilado con botánicos, entre los que obligatoriamente debe llevar el clásico enebro, rebajado con agua. Y por otro lado está la tónica, que se compone básicamente de agua, quinina y gas carbónico.

 

Para desmitificar esta preconcebida idea que antes os mencionábamos nos vamos a detener en este último concepto “El gas carbónico”. El gas carbónico, dióxido de carbono o anhídrido carbónico del qué hablaremos más detalladamente en el siguiente artículo de la sección Barman’s University “EL MITO DE LA CUCHARILLA IMPERIAL Y EL CARBÓNICO” es un componente que se utiliza en la elaboración de mixer y bebidas gaseosas. El fin de este es producir mediante sus burbujas una sensación refrescante y chispeante. En nuestro Gin Tonic, además de estas sensaciones, nos da fuerza o cuerpo y también nos ayuda a percibir los distintos aromas debido a que sus moléculas son arrastradas en su huida al emboque de la copa.

Cuando elaboramos un Gin Tonic siempre hemos escuchado que debemos cuidar la burbuja de la tónica, ya que si la perdemos se convertiría en agua y quinina y por lo tanto en un Gin Tonic aguado. En este caso estamos en lo correcto, sin embargo también ha cobrado mucha fuerza la creencia originada (sin fundamento alguno) de que no podemos echar o exprimir zumo de limón (o cualquier cítrico) en un Gin Tonic ya que perderíamos la burbuja.

Nada más lejos de la realidad esa afirmación es relativamente FALSA. Por ello, a continuación vamos a explicar, tomando como base la química de esta rica mezcla, que sí que es posible echar cítricos al Gin Tonic y que al  hacerlo, además, su sabor será mucho más potente.

Como hemos explicado las burbujas de los refrescos están formadas por anhídrido carbónico (CO2), que es la forma deshidratada del ácido carbónico (H2CO3). Existe un equilibrio entre el CO2 de la atmósfera y el H2CO3 del agua. Además, en el agua consta un equilibrio ente el ácido carbónico y el bicarbonato (HCO3). Este equilibrio depende del pH, produciéndose tanto más ácido carbónico cuanto más bajo sea el pH, o sea, cuanto más ácido sea el medio. Por lo tanto, si bajamos el pH de un líquido que contenga bicarbonato se formará ácido carbónico que escapará del líquido a la atmósfera en forma de CO2.

Vamos a explicarlo a través de la siguiente fórmula:

Como observamos esta reacción consta de dos equilibrios que se pueden desplazar a la derecha o hacia la izquierda. El término H+ significa que estamos hablando de una sustancia ácida, en nuestro caso hablamos del ácido cítrico. Por lo tanto, si yo echo zumo de limón la reacción se desplazará hacia la izquierda produciendo una mayor concentración de [CO2]. De modo que se estará formando más gas carbónico de lo normal y lo perderíamos todo.

Pero la concentración de [CO2] depende de la cantidad de [ H+], a mayor cantidad de ácido mayor será la perdida de dióxido de carbónico.

Por otro lado nos toca diferenciar entre aromatizar con cascara de limón (aceite esencial), dar esencia de cítrico (gotas de zumo de limón) y echar zumo de limón. El ácido se encuentra en la pulpa de la fruta. A continuación os propongo una actividad para que podáis observar de primera mano los resultados.

En primer lugar elaboremos un Gin Tonic, seguidamente exprimiremos el zumo de dos limones y los verteremos sobre en la bebida para observar que apenas hay carbónico (es necesario el zumo de limón para que este desaparezca). Pero si nos paramos a pensar en lo que hemos hecho observamos que hemos convertido el Gin Tonic en ginebra con zumo de limón y quinina… Por lo tanto si podemos poner un gajo de limón en el Gin Tonic y también es posible echar unas gotas de zumo de limón, lo que estaremos haciendo es proporcionar esa esencia y en ningún momento notaremos pérdida de fuerza o cuerpo en el Gin Tonic, al contrario, ganaremos en sabor y sensación.

Nota: en tónicas premium en las que la burbuja es muy fina y produce efecto champagne deberemos tener especial cuidado porque su carbónico es muy delicado.

Si nos remontamos al Gin Tonic original, “el de toda la vida” se trata de una combinación perfecta entre una ginebra seca, una tónica clásica, un gajo de limón y un chorrito de su zumo. Hasta hace relativamente poco no se percibía otra manera de tomarlo, por lo tanto la evolución es buena pero siempre respetando un gran clásico de los amantes de este combinado.

Para cualquier duda podéis contactar conmigo a través: bartender.global.manager@gmail.com

 

 

Devil Smile

Devil Smile by Víctor Méndez Rodriguez
Devil Smile by Víctor Méndez Rodriguez

RECETA

1 terrón de azúcar moreno

1 dátil

1 guinda de cereza en almíbar

crusta o rimelado de un mix en la copa de brandy de mostaza y miel borde copa

1 benjamín de champagne

1,5cl de brandy

2  dash de aceite de oliva con pimentón picante

3 dash de sirope de fresa

 

TIPO DE COPA: copa de champagne baja y ancha

 

PREPARACIÓN

Sobre la copa poner un terrón de azúcar moreno, preparar un pincho de dátil y guinda o cereza en almíbar, preparar el borde de la copa con el mix de miel y mostaza para la decoración. Añadir el brandy y el champagne frio casi a un dedo de la copa, en el centro verter 2 gotas del mix de aceite con pimentón picante y las gotas de sirope de fresa.

Conocemos a Alberto Villarroel

El bartender Alberto Villarroel
El bartender Alberto Villarroel

Alberto Villarroel es bartender del equipo Malas Intenciones, un local de barrio de calidad ambientado con sofás chesterfield y con una amplia carta de Gin Tonics. Es decidido y apuesta por una constante formación para poder evolucionar y llegar a donde uno se proponga. 

Cómo llegaste a ser bartender: Primero fui camarero nocturno los fi

nes de semana. Más adelante me propusieron quedarme en plantilla todos los días hasta que me ofrecieron puesto de segundo encargado. Cuando finalmente llegué al puesto de encargado decidí que esa era mi momento y que tendría que ponerme las pilas y empezar a formarme. Estudié en Drinksmotion Madrid e hice gran amistad con Andrea Bottesi, el instructor de la sede. Gracias a él y al empeño llegué a conseguir ser un bartender.

Bartenders referentes: Admiro a muchísimos bartenders, pero si tuviera que escoger uno como referente, si te digo la verdad, no tengo a ninguno.

Como ves el mercado: Actualmente el mercado es difícil porque el público español es complicado. Aquí no es como grandes ciudades como New York o Londres que tienen la cultura del Cocktail arraigada y conocen sus raíces y su historia. En España, generalmente, no conocen nada de eso y por ende se hace más complicado. Quizás, a través de la cocteleria tropical (tiki) si se podría abrir un nicho de mercado aquí. Aun así sigo creyendo que el Gin Tonic se come a la cocteleria. En este aspecto sí que veo al mercado emergente.

Tendencias y boom 2014: Sinceramente creo que lo que más se llevara en este 2014 serán los maridajes. Locales como los gastrobares pero que incorporen la cocteleria, como Le Cabrera o el Charlies.

Dos cocteles de tu local que recomiendas: El Mint Julep y Old fashioned.

Productos Propios: Contamos con sirope simple, pimiento drum y sirope con miel cardamomo, limón y lavanda.

Bartender ideal: Para mí el bartender ideal debería estar muy formado, ser muy sociable y, sobretodo, tener muy presente que la humildad es muy importante para poder progresar.

Consejo para un  bartender: Que se forme, que se forme y que se siga formando. Que se ponga a estudiar cuanto antes y se mueva en el ambiente que él cree que pueda ser el suyo. Si se quiere dedicar a la cocteleria que se mueva por coctelerías, si se quiere dedicar a poner patatas bravas que vaya a los mejores locales donde sirvan patatas bravas.

 

 

El pasado de la cerveza (II).

 

El pasado de la cerveza (II)
El pasado de la cerveza (II)

Hemos visto en el anterior número que la cerveza lleva con nosotros miles de años y que ha tenido una gran importancia. Cada día surgen nuevos hallazgos que lo corroboran. Sin  ir más lejos, el pasado enero, se descubrió en Luxor (Egipto) la tumba de Jusum-Im-Heb, maestro cervecero que vivió hace unos 3.000 años en el Antiguo Egipto. Gracias a ella y debido a su estructura, propia de enterramientos de gentes de clases privilegiadas, se demuestra la importancia en esa época de esta bebida de cereales fermentados.

Pero ya hablamos de Mesopotamia, Egipto, Grecia o Roma. Sigamos pues con la importancia de la cerveza en tiempos posteriores.

Los habitantes de Europa comenzaron a elaborar nuestro líquido protagonista con grano de cereal aproximadamente sobre el 1000 a.C., según las antiguas epopeyas y viejos mitos. Así que antes, durante y tras el Imperio Romano, los diferentes pueblos europeos ya disfrutaban de aquél. Alemanes, Suevos,  Bávaros o Sajones, por ejemplo, en Centro-Europa, Galos, Celtas e Íberos en el sur , o las tribus nórdicas (Daneses, Noruegos o Suecos), dominaban el arte de fabricar cerveza, con mayor o menor calidad. Se dice que Galos y centroeuropeos  eran unos auténticos maestros.

En el norte de Europa esta bebida era conocida como “Öl”, que es la raíz de la palabra actual “Ale”, que se usa para referirse a un tipo de cerveza de alta fermentación. Posiblemente los Sajones la introdujeron en Gran Bretaña y ahí surgió la actual “Ale”.

Para las clases altas de Roma esas bebidas bárbaras eran indignas, por tanto, ellos seguían consumiendo su adorado vino. Pero hay constancia de que a pesar de ello, los romanos que ocuparon zonas de la actual Alemania, construyeron instalaciones para elaborar cerveza, como demuestran los restos encontrados en 1983 cerca de la ciudad bávara de Regensburg a orillas del Danubio. Estos restos, muy bien conservados, pertenecen al siglo II o III d. C., y son parte de un asentamiento fortificado en el que al parecer había diferentes tipos de artesanos.

Pero en aquellos años no le fue fácil a la cerveza continuar con la buena fama que había tenido tiempo atrás. Ya hemos visto que los romanos más influyentes no la aceptaban demasiado y los griegos tampoco fueron grandes bebedores del néctar de grano, aunque le tenían algo más de aprecio. Y esta mala reputación la acompañó en los textos de algunos eruditos (no así en las costumbres del pueblo llano y en los textos de otros sabios) hasta la Edad Media. Comentar por ejemplo las palabras que por el año 1.256 de nuestra era decía sobre la cerveza Aldobrandino de Siena (médico de la corte de Beatriz de Provenza, experto en higiene y dietética) : “…A pesar de lo que esté hecha, ya sea de avena, cebada o trigo, daña la cabeza y el estómago, causa mal aliento y destruye los dientes, llena el estómago de malos gases, y como consecuencia de todo ello, todo aquel que lo beba junto con el vino se emborrachará rápidamente; pero tiene la propiedad de facilitar la orina y hace que la piel esté blanca y suave…”.

 

Volviendo un poco atrás cabe decir que no fue hasta Carlomagno (siglo VIII) que se oficializó de manera generalizada la forma en la que se había de elaborar cerveza. Este Emperador organizó su territorio en unas especie de Ciudades-Estado que tenían de todo, incluyendo cerveceras, pues era un gran aficionado a la cerveza. Promulgó además algo así como unas ordenanzas económicas, llamadas “Capitulare Caroli Magni de Villis”, que servían para que esas ciudades desarrollaran ordenadamente sus actividades; regulaba incluso aspectos relacionados con la elaboración de la cerveza por parte de los maestros cerveceros y la venta de ésta por parte de los comerciantes.

Hasta el siglo IX, nuestra malteada bebida se elaboraba sin la adicción del  lúpulo (“Humulus lupulus”). En los siglos previos se preparaba con una mezcla de hierbas (en cada zona tenían las suyas propias: mirto, melisa, borrajas, saúco, etc.) llamada “Gruit”. Se conseguía más o menos el mismo efecto que posteriormente con el lúpulo: aromatizar, equilibrar el dulzor de la malta y estabilizar la bebida en general.

La popularidad del “Gruit” hizo que incluso se regulara de manera específica lo referente a él en algunos escritos centro-europeos previos a la Ley de Pureza de la Cerveza de 1516: los Grutechte (también conocidos internacionalmente como Gruit Rights); eran una especie de decretos que conferían privilegios para hacer y vender “Gruit” para elaborar cerveza. Fuera de la ciudades, de estos decretos que otorgaban privilegios sobre los procesos de la cerveza y el “Gruit”, se beneficiaban los nobles en sus territorios, las iglesias y los monasterios.

 

Estos monasterios tuvieron gran importancia en el desarrollo de la cerveza en la Edad Media. La expansión del cristianismo por toda Europa había hecho proliferar monasterios por todos los territorios de norte a sur y extendió el consumo de cerveza en todos ellos. Ya en albergues y hospitales regentados por religiosos o cristianos devotos se ofrecía cerveza a los enfermos o a los peregrinos, pues se la consideraba un complemento alimenticio importante y un remedio para curar lombrices intestinales e inflamaciones.

Y en esos monasterios cristianos nacerá la mejor cerveza, pues los monjes tenían el tiempo necesario para dedicarse por completo a la fabricación de la dicha bebida. Y es dentro de los muros de una Abadía donde se dejó constancia por primera vez del uso del lúpulo como ingrediente de la cerveza. Fue hacia el año 1153 (1150 según otros autores) cuando la Abadesa de Eibingen –Alemania – , Hildegarde von Bingen (luego conocida como Santa Hildegarda, y reconocida como filósofa, visionaria y profetisa, muy apreciada por toda la Comunidad Cristina) escribió en su obra “Physica Sacra” acerca de poner lúpulo a la cerveza: “…seine Bitterkeit verhindert die Fäulnis…” (… su amargor retarda su putrefacción…). Hablaba de las bondades del lúpulo y su acción beneficiosa par la salud. Y tenía que tener algo de razón, porque bebió cerveza hasta sus últimos días y vivió 81 años, algo muy poco frecuente en la época (¿milagro cervecero?).

Pero el lúpulo no es que fuera algo nuevo, porque hay constancia escrita de que ya entre el s. VIII y IX se cultivaba en amplias regiones de la actual Alemania. De hecho, antes de usarse para la cerveza, se usaba como remedio medicinal, pues algunos de sus compuestos  se decía que actuaban como bactericida; incluso se usaba para los nervios o como laxante.

La extensión del “Humulus Lupulus” fue rápida, ya que su cultivo era más barato que el de las hierbas para el “Gruit”. Mucha gente lo cultivaba incluso en sus jardines.

Pronto pues, el lúpulo pasa a formar parte de la incipiente industria cervecera. Ya incluso entre los siglos XII y XIII se exporta desde el norte de Alemania la cerveza hecha con lúpulo a Flandes (Bélgica) y Holanda. Un ejemplo son la cerveceras de Hansa.

Además de estas zonas, también este tipo de cerveza con lúpulo comienza a ser consumida en la región de Brabante (Ducado entre Países Bajos y Bélgica) y en el siglo XV llega incluso a Inglaterra.

Vemos pues que la industria de la cerveza durante la Edad Media tiene un auge en dos ámbitos diferenciados: Monasterios (Agustinos, Benedictinos y Trapenses sobre todo), con cervezas hechas con mucho mimo y paciencia y buenos ingredientes que producían en los propios monasterios, consiguiendo así unas cervezas de gran calidad que han llegado hasta nuestros días (Cervezas de Abadía). Y empresas de cerveza creadas en las ciudades, constituidas como industria, con un mayor enfoque a la venta y por tanto, no siempre elaboradas con los mejores ingredientes ni con el tiempo y cariño necesarios, a pesar de su naturaleza artesanal.

 

Hubo a lo largo del Medievo numerosas y diferentes leyes y decretos, sobre todo en las regiones alemanas, que incluso recogían tasas sobre la cerveza, y por supuesto, privilegios para nobles y monjes.

Pero la mejor cerveza de los monjes creaba envidia en los nobles, que legislaban para favorecer su propia cerveza, creando factorías modernas en relación a las de los monasterios. Ello favoreció los controles de calidad y que la cerveza fuera mejorando en general.

Se multiplicaron las empresas elaboradoras de cerveza y hubo tal frenesí alrededor de todo lo que significaba la cerveza, sobre todo en la actual Alemania, que para evitar problemas, intervino un Rey aficionado a esta bebida para poder controlarlo todo: ingredientes, elaboración, venta, distribución, etc. Era el rey Guillermo IV, impulsor de la Ley de Pureza de la Cerveza de 1516, redactaba en Bavaria, conocida como la “Reinheitsgebot” y heredera de las leyes que en estos temas redactara antes Carlomagno.

Reseñar que en España también tiene su historia la cerveza, por supuesto, pero creemos más oportuno dedicarle un capítulo especial en otro número, más adelante, para además de ver su historia pasada, hablar de su pasado reciente y su futuro.

En próximos números seguiremos viendo la

evolución de la cerveza y otros aspectos de esta interesante industria que tanta influencia tiene últimamente en nuestra barras y entre los profesionales de la hostelería, “bartenders” y mixólogos inclusive.

 

 

Los cócteles de Fizz Bartenders, un homenaje al flamenco y la ópera

El cóctel Andrea Chénier
El cóctel Andrea Chénier

A través de un afterwork ‘de autor’ en el Hotel Alma de Barcelona, Oriol Aguilà -director del Festival Internacional de Música Castell de Peralada- y Francisco Hernández -Brand Manager de The Macallan en España- han acercado a la ciudad condal las actuaciones que tendrán lugar en los exclusivos jardines del Castillo de Peralada hasta el día 16 de agosto, mediante la presentación de las últimas creaciones que la prestigiosa destilería ha desarrollado de la mano de Fizz Bartenders, especialistas en coctelería en España.

Cóctel AndreaChénier

La pasión lírica y el argumento en torno a la Revolución Francesa de la célebre ópera de Umberto Giordano, representada por la Orquesta y el Coro del Gran Teatre del Liceu de Barcelona, ha sido la inspiración artística clave para el desarrollo del cóctel Andrea Chénier. 

Fizz Bartenders ha diseñado y reinterpretado el clásico Hot Buttered tomando como referencia uno de los ingredientes más representativos de la gastronomía francesa: la mantequilla. Héctor Henche, director creativo de Fizz Bartenders explica cómo “se ha querido jugar con la intensidad de los ingredientes para conseguir una creación que refleje los principales matices y aromas de la nueva gama de The Macallan, representado en este cóctel por Amber. El resultado es la perfecta unión con cítricos como el limón y la naranja, además de la suavidad otorgada por la canela y los toques aromáticos al pilar fundamental de este whisky de malta: el jerez”.

Cóctel Medusa, La Guardiana

Un tributo a la bailaora gaditana y a su espectáculo Medusa, La Guardiana. Un cóctel que representa la pasión flamenca del sur de España, elemento común con el afamado whisky de malta dadas sus raíces jerezanas. 

Hector Henche, director creativo de Fizz Bartenders, explica cómo “con este cóctel homenaje a Sara Baras el consumidor se adentra por completo en el mundo del flamenco. La clave es el sutil dulzor de la miel y todo el frescor del romero mediterráneo, que unidos al vibrante color rojo de las frambuesas y a The Macallan Amber dan lugar a un resultado totalmente inesperado”.

 

‘NEGRONI’ Cocktail Bar

Coctelería Negroni
Coctelería Negroni

 

Rincón oscuro y elegante, cuatro paredes que, entre blanco, rojo y negro, evocan los colores del Negroni, este famoso cóctel florentino que da nombre a este local de Barcelona.

Presenta un diseño minimalista, conceptos simples y formas sencillas. Nada más entrar encontramos los detalles de la receta del Negroni decorando la pared roja del fondo, una composición bien conocida  (1/3 de London Dry Gin, 1/3 de Bitter Campari, 1/3 de Vermut Rosso); uno tiene la impresión inmediata de estar en un lugar donde saben muy bien lo que hacen.

Al dirigirnos a la barra, grabada con el mito de Paris y Helena por un artista griego,  el barman y co-propietario Daniel Gómez nos saluda con un “qué les puedo ofrecer”.  Por supuesto, en honor al nombre y por la curiosidad que suscita, lo primero que nos viene a la cabeza es “Negroni”. Aquí empieza el ritual y la química dentro de la coctelera, el vaso mezclador, un cuchillo mondador… Es imposible dejar de observar al hombre vestido de un negro impoluto, sobre todo para los neófitos. Incluso los clientes que ya han echado sus horas sentados a la barra, se quedan ensimismados observando de nuevo el proceso. Ocurre otra vez, es la magia de la mixología que sólo puede surgir en un auténtico cockatil-bar. Al acabar, el barman ofrece la bebida, servida en un Old-fashioned y para entonces tú ya te has creado bastantes expectativas. Y aunque el experto  que nos atiende espera una respuesta o una consigna que le indique si hay algo que deba modificar, no hay nada que reclamar.

La coctelería Negroni está situada en el bullicioso Raval, uno de los barrios de mayor intercambio cultural  y de ocio de Barcelona. En cuanto a hostelería, está lleno de lugares con tanto encanto como éste.

Definitivamente, Negroni es un espacio para adultos, para largas e intensas conversaciones nocturnas, para los que saben lo que quieren o, al menos, para aquellos que saben dejarse llevar por la persona que hay detrás de la barra, quien canaliza sus gustos y preferencias con la maestría del más preparado bartender. Entre su oferta de coctelería, están descartadas la flair  y la tiki porque ellos sólo trabajan con una carta clásica, su marca es la sobriedad de la escuela antigua.

Todo en esta coctelería parece pensado para gustos clásicos y placeres sencillos. De fondo escuchas algún tema de Jazz en base de un clásico saxofonista como Charlie Parker; recoges tu copa, te sientas en alguno de los sillones tapizados en piel negra y entablas una conversación con tus compañeros de turno; paralelamente, saboreas el cóctel que has elegido, siendo consciente que ha sido elaborado únicamente para ti. Como dice Eduard Campos, otro de sus bartenders, es entonces cuando entras de pleno en la “burbuja” Negroni, aislada del movimiento de la ciudad, sin tele, sin Wi-Fi, apostando por la relación real entre personas.

Este coktail-bar abrió sus puertas en 2004 y desde el principio han ofrecido los combinados más clásicos con una presentación, calidad y buen gusto indiscutibles. Son éstas las características que han convertido a Negroni en una de las coctelerías de mayor referencia en la ciudad condal.

Sus mismos propietarios, Daniel Gómez y Javier Cejas han apostado siempre por el trato directo con los clientes. Trabajan al servicio de la intuición y la experiencia para ofrecer un “cóctel a medidas que invita a la sorpresa e, incluso, a la revelación”.

 

 

Negroni Cocktail Bar

c/ Joaquín Costa, 46

Lunes a jueves y domingo: 19:00 a 02:30

Viernes y sábado: 19:00 a 03:00

info@negronicocktailbar.com

BBBien! y evita el alcohol al volante

BBBien! la nueva app de Diageo
BBBien! la nueva app de Diageo

Diageo ha actualizado su aplicación para móviles BBBien!, la aplicación móvil que ayuda a evitar el alcohol al volante, coincidiendo con el verano, época en la que se producen más desplazamientos en carretera y aumenta el riesgo de mezclar alcohol y conducción.

 Según detalla la compañía, la aplicación, lanzada en 2010 para iPhone, iPod e iPad, estará actualizada a partir de ahora para iPhone 5 y dispondrá de una nueva versión para Android e iOS.

BBBien! recoge georeferencias para taxi (teléfonos e integración de llamada a las principales compañías locales), bus nocturno, metro y tren de todas las capitales de provincia de España y principalmente está enfocada para su uso durante la noche y evitar así la combinación de alcohol y conducción al permitir localizar cuál es el medio de transporte público más adecuado y cercano en cada momento.

Incluye también información sobre sobre el alcohol y sus efectos, un juego interactivo para seleccionar de forma lúdica al conductor alternativo de la noche (el que conduce y no bebe) y un juego de Verdad/Mentira que reta al usuario a demostrar su conocimiento en consumo responsable.

Además, por cada descarga que se realice de la aplicación, DIAGEO donará un euro a AESLEME (Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal), asociación con la que la compañía viene colaborando desde hace años.

Hagamos un buen café

Un buen café
Un buen café

Creciendo y ofreciendo novedades. Este mes ampliamos la carta de nuestras secciones: ¿Qué valorarías en un buen café? ¿Cómo reconocer a un buen barista o un producto de calidad? Ahora también incluiremos la magia de esta bebida con nuestro experto en café, Alfred Cortés.

Parece que es lento pero seguro. Algo poco a poco se está moviendo entorno al café en la hostelería y como ocurre en la mayoría de los casos, es el consumidor el que está haciendo de resorte para que la calidad del producto que se sirve en las cafeterías y restaurantes sea mayor. Cada vez más, escucho comentarios como “en aquel sitio el café es horrible” o “no vayamos a tal lugar que sirven un café imbebible”.

En muchas de las ocasiones, la causa de que ese café sea efectivamente malo es por la calidad del producto en sí… pero también sucede muy a menudo que el problema es el no saber hacer un buen café. No se sabe calentar bien la leche, hacer un cappuccino etc. Básicamente es un problema de formación.

No ha existido hasta ahora en España una verdadera concienciación sobre la importancia que tiene la formación del personal que realiza el café en el establecimiento, ni siquiera en aquellos lugares donde el café es su principal negocio. Uno ve verdaderos despropósitos tras una barra. En la mayoría de los casos, cuando el propietario o gerente del establecimiento pone a una persona nueva a hacer cafés, con suerte, le habrá explicado cómo funciona la cafetera y dónde se guarda el producto….salvo raras excepciones, es la única formación que va a recibir,  sea por lo poco que le importa al responsable del establecimiento, sea por el propio desconocimiento que de la materia tiene él mismo.

En algunos casos, el proveedor del café puede hacer algún curso de formación cuando inicia la relación comercial con el cliente, pero raras veces dicho curso supera la media hora, se hace casi siempre en el mismo local mientras se está atendiendo a los clientes y naturalmente más allá de alguna noción, no se aprende nada. Imaginaos que nos enseñaran a conducir aprovechando que estamos parados en un semáforo… pues es así más o menos el resultado de estas formaciones. Pero por desgracia, la mayoría de tostadores ni eso hacen.

Algunas de las mayores empresas cafeteras abrieron en sus sedes un aula de formación o Training Center. En casi todos los casos, no pasaba de ser una simple acción de marketing ya que, en la realidad, solo disponían de un formador para toda España y solo los clientes que tenían en la zona cercana a la sede podían acudir a ella. En muchos casos, estas supuestas aulas ya han desaparecido.

Cuando en un local hay un  verdadero barista con la formación adecuada, que realiza los cafés con la profesionalidad y la pasión necesaria, enseguida el cliente se da cuenta y ese establecimiento pronto consigue la fama de hacer buen café, con lo que aumenta considerablemente la venta. Hay que recordar que en muchos locales de hostelería  el café es, sin duda, uno de sus productos clave y aumentar un porcentaje de venta del mismo supone unos ingresos extra considerables. Si el consumidor elige esa cafetería porque hacen  un buen café, repercutirá también en aumento en la partida de desayunos, zumos, bollería, tostada… la facturación del local aumentará y la satisfacción del cliente también.

Un buen barista podrá preparar no solo excelentes cafés y cappuccinos, sino que podrá ampliar el abanico de la oferta con distintos combinados que no sólo podrán fidelizar a la clientela y diferenciarse de la competencia sino también  aumentar el ticket medio de caja.

En el mundo de los licores ya parece que nadie duda que tener un buen barman en la barra hará aumentar la venta de las copas, combinados, cócteles… hemos visto cómo muchos establecimientos han apostado por incorporar a su barra a verdaderos profesionales bien formados, ya sea por cuenta propia o a través de las empresas de bebidas, que han visto en la formación del personal una de las claves para que sus productos se vendan más.

En el mundo del café existe una gran oportunidad para todos aquellos que apuesten por la calidad del producto final y por la formación de su personal. Invertir en un buen café, al fin y al cabo la diferencia entre comprar un mal café a uno de buena calidad italiano no son más de 5 céntimos por taza y hacer que el personal tenga las capacidades necesarias es la clave para que nuestro local sea un referente y verdaderamente un negocio rentable.

 

Por Alfred Cortés

 

 

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